Retratos

Retratos 3D: qué esperar y qué no

Una fotografía congela un momento sobre un plano. Un escaneo congela una forma. Son cosas distintas, y las expectativas es mejor fijarlas antes.

La expectativa más habitual es una persona en miniatura indistinguible del original. La realidad más habitual es mejor que eso: algo reconociblemente esa persona en ese momento, y que puedes coger con las manos.

Cómo va el escaneo

El modo infrarrojo está hecho para sujetos vivos. No deslumbra los ojos de nadie y no se confunde con la respiración. En la práctica eso significa un par de minutos, y un niño no tiene que quedarse como una estatua.

Lo que sale bien

Lo que sale mal

El parecido es subjetivo y lo digo también de antemano. Un escaneo da forma, no interpretación. La mayoría mira la figura terminada y dice «es él». Alguno la mira y dice que la nariz no es exacta. La nariz es exactamente como es: sencillamente nunca la habías mirado antes en tres dimensiones.

Cuando escanear no es posible

Una figura conmemorativa se puede hacer a partir de fotografías cuando ya no se puede escanear a la persona. Eso es escultura, no escaneo: el modelo se construye a partir de las fotos. Lleva más tiempo, cuesta más, y el resultado depende por completo de lo buenas que sean las fotos. Tres buenas desde distintos ángulos valen más que treinta malas.

Material y acabado

Los retratos se imprimen en resina, porque la resolución de detalle está en otra liga. A cambio, la resina es más frágil y se vuelve más quebradiza con el tiempo bajo el sol. Una figura es un objeto de estantería, no un juguete. Más sobre materiales: de qué está hecha la pieza en realidad.

Un busto de hasta 15 cm cuesta 290 €, una figura completa de hasta 20 cm 390 €, una mascota desde 340 €. Los precios con IVA incluido están en la lista de precios.

Dime de quién se trata y qué ocasión es. Lo demás lo resolvemos juntos.

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Retratos y figuras en 3D