Qué separa realmente las dos cosas
Una impresora normal dibuja cada capa como una línea, punto a punto. Una impresora de resina endurece toda la capa de golpe, en toda la superficie. De ahí viene la diferencia: el resultado en resina queda liso y el detalle se mantiene nítido a un par de milímetros, sin líneas de capa visibles. Una impresión normal se ve bien con sus líneas de capa. Lo que no consigue es verse fina.
Cuándo merece la pena
- Una maqueta arquitectónica a partir de un proyecto o del escaneo de un edificio real
- Una maqueta de venta para un edificio de pisos o una promoción
- Una maqueta de terreno con relieve y alturas reales
- Una maqueta de barrio o manzana para una discusión urbanística
- Un diorama de museo o una reconstrucción
- Miniaturas y objetos de coleccionismo
- Modelos de fundición y moldes para un joyero
Cuándo no merece la pena
Si la pieza tiene que soportar carga, sobrevivir a una caída o aguantar que la manejen niños, la resina es la elección equivocada. Es preciosa y más frágil que el plástico normal. Una pieza funcional va a la impresora normal, que es más resistente y solo un poco menos elegante. Si no tienes claro cuál de las dos necesitas, pregunta, te lo diré con franqueza.
Cómo funciona
Envía el archivo del proyecto, si existe. Si no existe, el modelo también se puede construir a partir de un escaneo del edificio u objeto real, la cosa en sí, no el plano. Antes de empezar una tirada puedes pedir una muestra para tenerla en la mano y decir sí o no.
Dime el tamaño y para qué es, y te doy un precio.
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